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. Visita http://www.canalcazador.com donde podrás visionar más de 200 videos de caza. . Alternativa a "no a la caza": La castración.
Gracias al exministro de justicia Bermejo y al juez Garzón, la caza, que si es una arte, y como tal, ya la nominaban los romanos: "ars venandi" ha estado en boca de medios y gentes. Que si es un vicio de señoritos, que si es una tradición popular. La caza la practica en general gente sencilla, del campo, con una querencia genética de supervivencia, que se trasforma en festiva cuando el cazador regresa al hogar con dos liebres en su morral, porque su familia podrá disfrutar de un arroz con liebre.
También es cosa de "señoritos" aunque no del todo, porque quedan pocos afortunadamente. La caza mayor es cara, aunque la pieza reina en España, que es el jabalí, es abundante y asequible para cualquier cazador. Hombre - siempre habrá excepciones - y más con el paro creciente. Pero la sierra, la naturaleza en si misma es lujuriosa, y si se la deja, inmediatamente nos muestra su fuerza. La prueba es la capacidad reproductiva de jabalíes y conejos, que ahora, en este mismo año, en algunos territorios de nuestra cuarteada geografía política, a nivel de la obtención administrativa de licencias de caza, me refiero, que no en otros menesteres socio-políticos postulados: España, Estado de las Autonomías, Federación, Monarquía Parlamentaria, o República.
En Sudáfrica, que es un país muy rico por sus recursos naturales, esto incluye, además, de diamantes y oro; una gran variedad de fauna salvaje y ecosistemas dentro su territorio. Allí está ubicado el parque zoológico más grande del mundo, el Kruger. Este parque nacional tiene una extensión de 1,96 millones de hectáreas (una extensión parecida al territorio de El Salvador) y allí la caza está prohibida. Todo lo contrario que en otros parques y fincas privadas que son un verdadero paraíso cinegético, y una buena fuente de recursos económicos.
Supongo que prohibir la caza en el emblemático parque Kruger, será, a modo de símbolo, para evitar la caza furtiva y el agravio comparativo que existe entre los cazadores blancos y negros. Pura política.
Pero la naturaleza no entiende de política, sus leyes, aunque todavía insondables, siguen su curso. La cuestión es que en el Kruger, según los expertos, el área sólo tiene capacidad para 7.500 elefantes, la mitad de los que hay ahora.
Las autoridades del parque habían proyectado que, si no se ponía remedio a la superpoblación de estos animales y si se mantenía la actual tasa de crecimiento, en el año 2020 habría 34.000 ejemplares, de estos paquidermos gigantes, sólo en el Kruger.
Como están apelotonados, los elefantes están terminando con las reservas de vegetación del parque Kruger y ponen en peligro a otras especies que comparten el territorio con el mamífero terrestre de mayor tamaño, con un peso promedio de seis toneladas hambrientas.
Desde 1967 y hasta el último año de sacrificio selectivo de elefantes en Sudáfrica, en 1994, se mataron 14.562 ejemplares y 2.175 más fueron trasladados a otros lugares, según datos oficiales.
Mientras tanto, las autoridades intentaban atajar el problema con otras medidas, como la esterilización de estos animales o su traslado a otros lugares, zoológicos y circos, pero esa política no aguanta más, y el Gobierno de Pretoria anunció que serán necesarios pasos mayores.
Estos datos son de febrero del año pasado. Aún recuerdo las imágenes televisivas del último "sacrifico selectivo sin ánimo de lucro". Desde un helicóptero disparaban a los animales para abatir a miles en el menor tiempo posible. Esta acción no le pareció bien a ninguno de los colectivos implicados en la conservación de la fauna salvaje, ni a naturalistas, ni a cazadores de,l país y el mundo entero que veían así, despreciar impunemente unos importantes recursos cinegéticos.
Existen pocas noticias de lo que realmente está ocurriendo con los elefantes del Kruger, al parecer se han dado permisos selectivos de caza, desconozco si remunerados. Lo que me inquieta son los rumores de castración masiva o esterilización de ejemplares, no se si de machos o hembras, pero en cualquiera de los casos me parece una horrenda solución. Y no solo por sus costes. Primero hay que abatirlos con somníferos, y luego los problemas sanitarios de la intervención, y el alto riesgo de infecciones que puede existir en la sabana sudafricana.
Imagínense que les ocurrirá en la época de de celo a los animales esterilizados. Cuando vean a sus congéneres durante dos o tres meses persiguiendo a las hembras y peleándose con otros machos en celo por su posesión. Imagínese a las hembras esterilizadas rechazadas por los machos, solitarias, vagabundas, sin saber que ocurre.
Y si esta atrocidad arribara a nuestros montes. Berracos capados errantes, venados carentes de brama... ¿Qué sería del viejo canto de la sierra?
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